Según la resolución emitida por la Gerencia General del BDA, las sucursales que serán cerradas temporalmente son: Aguadulce y Antón en Coclé; Renacimiento y Volcán en Chiriquí; Pedasí y La Villa de Los Santos en Los Santos; Panamá en la provincia de Panamá; y Los Ruices, Soná, San Francisco, Montijo y Mariato en Veraguas. Además, la sede regional de Panamá será reubicada en la sucursal de Chepo.
Esta decisión forma parte de un proceso de reorganización que busca mejorar la eficiencia operativa del banco y fortalecer su presencia en las regiones más necesitadas. La fusión de las sucursales permitirá concentrar los recursos y personal en puntos estratégicos, facilitando así una atención más ágil y efectiva a los clientes.
El BDA ha garantizado que los servicios financieros seguirán accesibles mediante las sucursales que permanecen operativas y que se adoptarán estrategias para reducir las inconveniencias a los clientes durante este período de cambio. De igual manera, se ha comprometido a mantener a los usuarios al tanto de cualquier modificación en los horarios de atención o en los servicios proporcionados.
Esta reestructuración se enmarca en un esfuerzo más amplio del gobierno para modernizar las instituciones estatales y mejorar la calidad de los servicios públicos. Se espera que, con el tiempo, estas medidas contribuyan a una mayor eficiencia en la gestión de los recursos y a una atención más cercana y personalizada a los ciudadanos.
No obstante, la medida ha causado inquietud en ciertos sectores, particularmente en las zonas rurales donde el BDA es fundamental para el financiamiento y el respaldo a la agricultura y al desarrollo comunitario. Los productores pequeños temen que la disminución de la presencia del banco en sus áreas complique el acceso a los servicios financieros que necesitan para sus operaciones.
El BDA ha indicado que seguirá analizando las necesidades de las comunidades y que, si es requerido, se adoptarán acciones adicionales para asegurar que los servicios alcancen todas las áreas del país. Asimismo, se ha comprometido a sostener una comunicación abierta con los usuarios y a tomar en cuenta sus comentarios y sugerencias durante el proceso de reestructuración.
En resumen, el cierre temporal y la integración de las doce sucursales del BDA constituyen un avance hacia la modernización y eficiencia del banco, aunque también presentan retos que necesitan ser atendidos para garantizar que todos los ciudadanos, en particular en las áreas rurales, sigan teniendo acceso a los servicios financieros necesarios para su progreso.


