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Oct
El patio de la escuela pública Can Fabra de Barcelona solía ser como el de otros tantos miles de colegios en España: una gran pista deportiva y mucho hormigón. Un diseño tradicional que hoy se considera inadecuado, no solo por la idea de que los espacios de recreo deben ser más inclusivos y el fútbol no debe monopolizarlos, sino porque ese tipo de suelo absorbe calor y lo va emitiendo como si fuera un radiador. El problema viene de lejos, pero el calentamiento global lo está haciendo cada vez más acuciante. “Con las proyecciones climáticas que tenemos, y que además…
